Imagina que estás rodeado de gente que te quiere y que te aprecia. Imagina que cada cual sigue el curso de su vida y crees apearte de un tren que parece no ser el tuyo. Puede que pienses que dejarlo marchar es lo mejor que puedes hacer. Coger tus maletas y buscar tu sitio; nada más lejos.
El viaje continúa. Van sucediendo muchas cosas. Momentos malos y momentos buenos. Hay momentos en los que quieres olvidar. Miras por la ventana para distraerte, pero sigues viendo tu reflejo. Te auto convences y buscas cualquier excusa. Cuando crees estar en el camino correcto, en realidad vas en sentido contrario, y lo peor, es que no te das cuenta.
Dice una vieja amiga, medio bruja como dice ella, que “el destino decidirá”. Quizá, la próxima estación sea, sin saberlo, la que tanto tiempo llevabas esperando. Sin embargo, sin querer, has llegado al vagón de cola y te preguntas ¿y ahora qué?
Confuso, vuelves a tu asiento, ajeno a lo que te deparará el futuro, tratas de forzar la máquina, tratas de cambiar la dirección del tren. Estás tan obcecado que no te has dado cuenta que va sobre raíles, y que al final, llegará a algún lugar, que sin duda será tu destino.
Has recorrido miles de kilómetros, y con el vagón ya medio vacío, sucede algo que te recuerda a aquello que creías querer olvidar, y es en ese momento, cuando te das cuenta de que quizá el tren no vaya tan desencaminado.
En realidad, lo que ha pasado es que has aprendido a moverte con él, a ser parte de él. Aprendes a disfrutar los momentos que pasas viajando, porque te das cuenta de que en realidad no viajabas sólo. Los que se habían bajado, han vuelto a subir. Los que echabas de menos; te echaban de menos. Has aprendido a disfrutar de lo que tienes, valorándolo al máximo, aprovechando cada minuto.
Al fin y al cabo, la vida es un estado de ánimo y las respuestas fluyen en el viento…
Este artículo se lo dedico a mi gordita, por haberme alegrado el día y porque siempre será mi gordita…


4 comentarios:
Lo importante es tener en cuenta que nunca viajamos solos, siempre tenemos algún compañero de viaje que nos coge la mano cuando debemos pasar curvas peligrosas y que sonríe con nosotros tras los sinuosos paisajes. Me ha encantado, como siempre!!!
Estoy convenida de que algún día la estación que esperas llegará y tu tren, a parte de ir lleno de gente que te quiere, irá pleno de felicidad. Recuerda que algunos siempre estaremos viajando contigo. Olvidar momentos?? El recuerdo por si sólo, se apaga sin quererlo en algunas ocasiones..... Disfruta de este viaje tan maravilloso que es la vida, con cada uno de sus momentos y pasajeros que por tu tren pasarán. Espero poder viajar contigo durante mucho tiempo, sabes que siempre andaré por algún vagón de tu tren para lo que necesites.. TQM Cosita.
Tu ya sabes que no estás sólo, lo que sucede es que a veces la vida va en un sentido y parece que es el contrario al tuyo.
Pero creo que lo más importante, no es subir o bajarse del tren, es tener buena disposición para hacerlo, es decir, la vida siempre nos da una de cal y otra de arena, lo que te digo es que cuando venga lo malo hay que afrontarlo y pensar que ya pasara, pero esto mismo forma parte de tu vida, asi que debes disfrutar de lo malo también.
En pocas palabras y como siempre te digo... la vida con una sonrisa se lleva bastante mejor!!! : )
Me alegra que hayas vuelto a escribir.
Ya puedes ir pensando que vas a publicar en septiembre...
Un besazo!!!!!
Espero poder llegar siempre a tiempo a la estación y que haya un sitio. Aunque sea ir de pie, sé que sea como sea siempre merecerá la pena el viaje.
Y nunca olvides, que la persona más maravillosa que va en ese tren eres tú y los afortunados aquellos que suben en el.
"¡Naciste para vivir una vida increible!" No dejes de estar seguro de eso.
TQM Diegus
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